Libertad de Expresión

Libertad de Expresión

viernes, 31 de octubre de 2008

martes, 14 de octubre de 2008

Derecho

En un mundo donde el capitalismo
ha avanzado a pasos agigantados
dejando mas excluidos y marginados
que en toda la historia
a los pobres no nos queda más remedio que
negarnos a dejar morir la esperanza
a no permitir que la llama de la fe
se apague en nuestro corazón
a rehusarnos que se nos arrebate
el único derecho que nos queda;
el derecho a soñar
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Dany (expandillero - El Salvador)

Pegué, grité y lloré

Ayer desquité mi cólera pegándole al cojín que Julio me ponía delante, le pegué hasta ya no poder más y no pude ocultar mis lágrimas, pudieron más que yo y lloré hasta no poder más, y grité tras veces, y después grité mi nombre con mis amigas, y después me acosté y dormí. Y amanecí llorando por mi pesadilla.
Dios no me oye y no me escucha.

Anónimo (14 años - El Salvador)

domingo, 12 de octubre de 2008

El sistema de salud en El Salvador

Sobre este sistema, se bebe comenzar por lo básico, es meramente asistencialista. Esta compuesto, por el sector privado (clínicas particulares y hospitales con la mas avanzada tecnología de punta), que en general, es inaccesible para las grandes mayorías; también, cuenta con el ISSS (Instituto Salvadoreño del Seguro Social) creado para brindar atención a l@s trabajadores que cotizan por el seguro (que tampoco es el de mas alta calidad ni da cobertura a tod@s por la alta tasa de desempleo formal en el país), y finalmente, el sistema de salud publica; el cual ha sido creado para dar “limosna” a la gente con menos recursos económicos, sin un trabajo digno que les brinde un seguro, con menos educación y formación en valores y derechos, es decir, a las grandes mayorías de nuestro pueblo, para que estas se sientan “felices” de recibir una atención… parcialmente “gratuita”, sin saber realmente que es un derecho que el Estado, simplemente no les cumple como se debe. Cuenta la gente, que antes, cuando se pagaba “cuota voluntaria”, las cosas estaban mejor, que ahora que es “gratis”, las farmacias, al menos, tenían mas medicamentos de los que tiene actualmente; pero hoy, dice la gente, que están realmente jodidos. L@s medic@s no dan abasto (se estima que son 4 médicos por 10,000 hab.) para tanta demanda de tipo “curativa”, por lo que 10 minutos con cada paciente, resulta demasiado, pues hay que cumplir con metas de “producción”, como se les llama (como si fuera una empresa), por lo tanto, en ese tiempo, es muy difícil brindar una atención integral, que haga sentir al paciente como el verdadero motivo de ser, del sistema de salud. La cobertura que se da, es solo para la gente que llega a pasar consulta… el resto, prefiere no someterse a humillaciones y malos tratos… Resultado? Que la tasa de mortalidad infantil es de 12.7 x 1000 nacidos vivos, entre las 10 primeras causas de mortalidad infantil, se encuentran las enfermedades infectocontagiosas, afecciones congénitas y desnutrición, típicas de nuestro… “tercer mundo”, no se logra controlar epidemias como el dengue.
. Ahh!! Pero eso si, el gobierno, que como gasto público en salud emplea únicamente el 4.1 % del PIB, impulsa programas de salud, que un poco mas de presupuesto y de interés, realmente lograría grandes mejorías en los indicadores de salud; pero es evidente que todos esos programas como los de: cobertura de vacunación, programa de atención a la niñez, mujer embarazada, etc. etc., son solamente para formar la “imagen” de cara a los organismos internacionales, que tan “generosamente” cooperan con El Salvador, de que aquí, si se utiliza esa ayuda en beneficio de los mas pobres y humildes, solamente para justificar la “ayuda” y lograr que sigan apoyando con los programas de “salud”. Pero hay algo que no me cuadra en todo esto… Si el Gobierno de El Salvador, ha dicho que no acepta la condenación de la deuda externa, mejor diría yo, eterna (que es además injusta, porque mas nos deben los organismos internacionales a nosotros por el tema de la deuda histórica en la que saquearon nuestras riquezas), porque se sienten en la “capacidad” de pagar…. Que además, financian una fuerza armada con millones de dólares, para participar en una guerra, que además de no ser nuestra, es injusta… pero bien., voy a seguir explicando como es el sistema de salud de este país.


Edith Anaya
Doctora licenciada en la "Escuela de Medicina Latinoamericana" de Cuba, actualmente trabaja como médica en las zonas más marginales de San Salvador

jueves, 9 de octubre de 2008

Como una hoja que cae

Hoy me siento rara, confundida, a veces me siento bien y vuelvo a caer porque me pongo a pensar quien me recogerá las notas de la escuela y mi certificado, y quien me abrazara porque he pasado el grado, y con quien pasare mi navidad. Me siento sola y muy triste, porque no esta mi madre (murió en agosto), quien siempre me felicitaba y me daba sus palabras de aliento cuando estaba triste y confundida. Me siento sola como una hoja que cae y se desintegrado poco a poco, asá me sucede...
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Anónimo (14 años - El Salvador)

La madre de esta chica seguiría con vida si El Salvador contase con un sistema público de salud y un acceso a los medicamentos, pero la realidad de este país es que solo los ricos o adinerados pueden tratarse las enfermedades en sus clínicas privadas, violando así los derechos humanos más básicos como el derecho a la salud. Salud que se convierte en mercancía para empresarios y mercenarios que sacan hasta el último dólar a enfermos y convalecientes, da igual que sean pobres, mujeres embarazadas, padres y madres de familia, niños, niñas... o bebés; Si pagas te atendemos, si no tienes dinero... pide un crédito al banco, y si no te lo dan... el sistema es así, elimina lo que ya no le es productivo, como hacían los nazis, pero de forma mucho más sutil y silenciosa.
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Julio

lunes, 6 de octubre de 2008

Estoy sola

Hoy siento que todos los recuerdos me están matando, estoy desesperada, estoy en una calle sin salida, grito ¡ayuda! A las personas y no me escuchan por eso digo que estoy sola, estoy sola, sin esperanza alguna.
Me siento como el aire transparente en donde la gente pasa y no ve nada. Quiero escapar, quisiera ir a un mundo donde no hay recuerdos ¿cómo hacerlo?

Anónimo (14 años – El Salvador)

viernes, 3 de octubre de 2008

El boxeador

Que es la vida sin experiencias ni emociones,
Que son las emociones y las experiencias si no son vividas
Solo historias como barcos náufragos
perdidas en un mar de palabras,
y el cuento es mejor vivirlo que oirlo…
¡ La vida ! la vida me ha pegado fuerte,
me ha reventado el alma
¡Pero eso! eso no es de muerte golpe tras golpe
la vida me dio, muchas veces me botó
pero no me venció
Siempre me levanté
porque saqué todas las fuerzas
del amor que sentía por mis sueños,
todas las fuerzas de mi corazón
Al ver mi persistencia la vida sorprendida
me preguntó: ¡¿Y VOS QUIEN PUTAS SOS?!
Con una leve sonrisa me identifique
como un luchador

Dany (Ex-marero 29 años, El Salvador)
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Dany pasó muchos años en las cárceles, actualmente está amenazado de muerte por los grupos afines al gobierno de extrema derecha que se encargan de eliminar a la oposición política más reivindicativa del país, un gobierno que prefiere que los jovenes se drogen y se maten entre ellos por las pandillas antes de que piensen, reflexionen y se activen políticamente.
Actualmente la ilusión de Dany es ayudar a otros chicos a salir del infierno de las pandillas



Mi familia


De mi padre no se casi nada, solo se que es un bolo (borracho) y loco. Cuando iba a 2º grado mi madre andaba con hombres y se endrogaba. Yo no puedo perdonarla, por eso digo; que la perdone Dios, pero no puedo ser hipócrita en hablar con ella así como mis hermanos que andan en maras, y a mi hermano que intentó violarme, le odio, pero soy de las que no quieren guardar odio en su corazón.
Así que no quiero estar con ellos porque sería mi muerte y mi tumba.

Anónimo (14 años – El Salvador)

Documental Maras


jueves, 2 de octubre de 2008

Ella opta por andar con maras

Bueno, no se, ahora que estoy otra vez expulsada de la escuela me siento mal, no se que va a pasar conmigo, no se que va a decir mi madre, no se nada. Yo quiero estar aquí en el albergue, pero mi mamá me prometió que si me volvían a expulsar me echaría de casa y entonces por eso me siento mal.
Mis maestras dicen que la Yenni hace lo que yo digo, pero eso es mentira, porque ella hace lo que ella quiere, ella es así desde que las maras asesinaron a sus padres, ella se siente muy sola, y su hermana como tiene esposo no la entiende, y Yenni opta por andar con maras, ser novia de mareros, con cobradores del bus y cosas así.
No se… muchas veces la he ayudado con dinero o con lo que ella quiere, pero no se, sigue haciendo lo mismo, ella se siente fuerte por fuera, pero por dentro es una niña que no sabe que hacer.
La quiero, por eso la defiendo aunque me meta en problemas, esa es la amistad que la demuestro a ella.
Para mi la casa albergue es mi hogar, conocí a Toñita, la quiero mucho y es como mi mamá, ya que la que es mi mamá no lo demuestra.
También conocí al Príncipe que es muy buena persona y lo quiero mucho.

Anónimo (14 años – El Salvador)

miércoles, 1 de octubre de 2008

Violencia Fascista en la Complutense


Lo que voy a contar demuestra una vez más que la violencia fascista sigue yendo a por los que vamos en contra de esos ideales llenos de intolerancia y fanatismo y que SÍ, hay que decidirse a hacer algo por cambiar esa realidad. Estábamos en la Universidad Complutense unos amigos y yo. Había "fiesta" porque se terminó la selectividad de Septiembre y todo el mundo estaba celebrándolo. Al final, nos quedamos solos un colega y yo y echamos a andar entre las facultades de Filosofía y Derecho. De repente, se nos acercó un chaval, tendría más o menos nuestra edad (18 años), y se encaró a mi amigo: "¿Qué pasa? ¿eh?" Yo al principio no le di mucha importancia porque pensaba que era el típico chulito que ha bebido un poco más de la cuenta y si pasas de él te deja en paz; pero no. Cuando me di la vuelta vi a mi amigo acorralado, vinieron cuatro más por atrás y le tumbaron al suelo, le empezaron a dar patadas y puñetazos y yo mientras tanto, parada, muerta de miedo, sin saber qué hacer. Todo pasó muy rápido. Los vi que echaban a correr y uno de ellos se me acercó "tú qué miras!?! ANTIFA, ¿no?" y corrió detrás de los otros.Afortunadamente no sacaron navajas ni ningún arma, y mi amigo sólo sangraba un poco por la boca, pero el susto nos duró un buen rato.Si tuviera que justificar ese comportamiento, diría que mi amigo iba con una camiseta del Che. ¿Es razón suficiente? Además estaba sólo conmigo y los otros, como siempre, dando muestras de su valentía, eran más y le cogieron por sorpresa. Luego hay gente que dice que somos nosotros los que vamos provocando, que llevar un parche o ir con palestino es provocar... No sé, pero me parece un problema muy serio que en pleno S.XXI, tan modernos y avanzados que somos, no podamos ir por la calle con las ropas o símbolos que queramos.Ahora resulta que casi me tengo que avergonzar de ser republicana; vamos, por lo menos esconder sí.Pero bueno, todos tranquilos... estamos en democracia.

Amén.

Alba Fernández (18 años)