Libertad de Expresión

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lunes, 8 de septiembre de 2008

Mi historia en colores – Alicia 12 años, asesinada en abril del 2004


Bueno, cuando yo salí de Fundación AMOR fueron unos días tristes sin jugar y sin chistear con mis amigas. Comencé a estar en la calle vagando todo el día. Un día fui a conseguir un trabajo de vendedora de ropa, allí estuve bastantes días que duré, pero yo me sentía un poco incómoda. Yo me iba a jugar con otras bichas (niñas) igual a mi, así fui conociendo la calle y me acostumbré. Andaba toda la noche con las bichas de la calle y llegaba a dormir entre las cinco de la mañana.
Fue un día que me agarró la policía porque mi madre le contó que yo no llegaba a dormir a la casa, me llevaron a un instituto bien feo que yo nunca había estado allí, pero entré, me trataron como si fuera perra, me robaron la ropa, me quisieron puyar (pinchar), me quisieron pisar (violar) y matar, yo no me dejé y les di duro, y allí solo llegan bichas endrogadas, acompañadas y puyotas, violadoras. Bueno, la experiencia que me queda es ya no andar en la calle y seguir adelante con mis estudios, sacar mi 5º grado y por eso le doy gracias a todos las personas que me dan apoyo y me aconsejan. Todo esto es mi historia.

Con este escrito queremos denunciar la situación en que viven miles de niños y niñas en los centros “públicos” de menores de El Salvador, donde muchos de ellos/as son violados/as, golpeados/as y maltratados/as.
Hace unos meses un bebé de 18 meses murió en uno de estos centro, muchos niños/as han muerto ya en el ISNA (Instituto Salvadoreño para la “protección” de la Niñez y la Adolescencia), aunque este ha sido el primer caso que se ha hecho público.

Alicia poco a poco volvió al mundo de la calle, se introdujo en las maras (bandas) y fue asesinada de un disparo en la cabeza a la edad de 12 años.

Gracias a su pequeño testimonio que dejó antes de morir, queremos comunicarle a la gente que esta niña existió, que pasó por el mundo, igual que muchos otros niños y niñas victimas de la exclusión, la marginación, privados de los derechos más elementales, victimas de un sistema económico, social y político, tanto nacional como internacional, donde las niñas como Alicia no tienen cabida, no se las deja existir por el simple hecho de haber cometido un grave delito: ser pobres.

Él rogaba que no le matasen


Mi vida es corta, la cuento para que los jóvenes no hagan lo mismo que yo.
A los 13 años ingresé en la banda (no damos el nombre por seguridad). Ingresé porque era fácil el dinero, siempre me daban como 15 dólares todos los días, también porque a mi papá lo asesinaron, esos fueron los motivos. Me brincaron (paliza que se les pega para ingresar). Mi mamá me decía que por qué andaba y hablaba tanto con ellos.
Vi como mi amiga (12 años) asesinaba a un chico (16 años), él lloraba y rogaba que no le matasen, pero mi amiga disparó su arma contra su cabeza, era una prueba que ella tenía que pasar, soñé mucho tiempo con esa escena, y con los gritos y suplicas del muchacho.
Muchos de los cabecillas cayeron presos, y yo me empecé a alejar un poco. Ahora no les veo, y estoy contenta porque ya no me molestan, también porque soy hija de mi padre (miembro fuerte de la banda que asesinaron en un tiroteo).
Mis amigos hacían de todo para conseguir marihuana y consumir coca, un amigo murió por una dosis.

Esto lo escribo para los jóvenes, no hay bandas buenas y malas, todas destrozan la juventud.

Píenselo antes de ingresar

(Anónimo 14 años – El Salvador)

Todo en mi vida está muerto

Hoy los días los siento lejos, sin esperanza alguna. Todas las personas me dicen que la vida continua, pero yo me siento muerta por dentro, cuando mamá Kathy (adoptiva) murió me sentí muerta, y quién me cerró la herida fue mamá Rosarito (2ª madre adoptiva), pero ella también murió, y ahora esa herida se ha vuelto a abrir en mil pedazos que ya nadie podrá pegar, cuando sonrío es una sonrisa fingida para decir con ella que todo está bien.
He intentado gritar lo más fuerte posible pero no lo consigo hacer y no se que será mejor; seguir luchando por mi meta o dar por hecho que todo está perdido, y tampoco se que será mejor; la vida o la muerte, porque en mi vida todo está muerto, como el problema de mi mamá (la biológica) que no la quiero y se que ni convivir con ella podré, porque no me gusta ser hipócrita, y no me sale decirle “mamá”.
Todo está perdido porque no hay ninguna luz que me vuelva a la vida, todos me dicen que luche por todo lo que tengo pero yo ya no tengo la fuerza. Quiero ser la misma de antes, intento sacar fuerzas de donde ya no las hay, y ahora todo lo que consideraba un mundo perfecto… el dolor que nunca imaginé me sacó mis fuerzas y ahora no tengo ninguna, estoy sin esperanzas y estoy muerta en vida, por mas que dicen que no estoy sola pero solo son palabras que todas las personas dicen, pero yo estoy sola como un fantasma que anhela volver a la vida, y lo único que le pido a Dios es que me lleve junto a mis dos madres para dejar de estar sufriendo, cuando deseara que esto fuese un sueño del que poder despertar y abrazar a mamá Kathy y Rosarito, y estar en una bella mañana donde fuese mejor la vida y regresar todos esos abrazos y besos y caricias y si pudiera comprar el tiempo aunque me costara mucho no me importaría con tal de regresar al pasado, aunque se que nunca volverá porque no se puede.
Y cada vez que dicen que faltan dos meses para terminar la escuela me da un dolor en el estomago y mi corazón palpita tan fuerte de aflicción… (esta chica en vacaciones tendrá que ir a casa de su madre, consumidora de alcohol y drogas, con sus hermanos pandilleros, puesto que la madre biológica no rechaza la custodia, uno de sus hermanos la intentó violar)
Recuerdo como era todo antes, yo me sentía feliz de que ya venían las vacaciones con la navidad y ahora me siento como que no vale nada y solo se que estoy triste, no se que pasará y que rumbo tomará mi vida.

Anónimo (14 años - El Salvador)

lunes, 1 de septiembre de 2008

No hemos podido publicar todos los artículos debido a la dureza de algunos y la información que ahí se daba, pues pondríamos en riesgo a estos jóvenes.

Tengo muchas ganas de salir adelante



Hace 10 años yo solo era una niña de 5 años, tenía una familia y era muy feliz. Lo único malo era que mi madre estaba muy enferma de los riñones. Mi padre era alcohólico y le pegaba a mi madre, y estando enferma y mamá nos sacaba al patio para no ver cuando él la pegaba.
Cuando cumplí los 6 años mi madre murió, fue muy triste porque era lo que más quería. Quedamos mis hermanos y yo huerfanos, luego por no ser hermanos de papá mi abuela se llevó a mis dos hermanos, al mayor lo llevaron donde su papá, y a la otra donde la tía. Yo no tenía a nadie y quedé con mi papá, dormía sola porque él trabajaba a veces de noche, y cuando llegaba, llegaba bolo, bien bolo (muy borracho), y solo llegaba a pegarme, con decir que ni a la escuela iba.
Cuando tenía los 7 años no tenía mi partida de nacimiento y yo pasaba sola recordando el día en que mi madre murió.
Mi papá repetía lo mismo todos los días, llegaba y me pegaba, me dejaba golpeada y solo pasaba abofeteándome e insultándome.
A los 8 años apareció mi hermana, y ella cuando me miraba lloraba al verme, yo sola en la calle pasaba buscando algunas cosas para comer. Tenía mis amigos, ellos me ayudaban y me daban agua para bañarme. Mi hermano no tenía nada de orientación, se acompañó y ya nadie se acordaba de mi. De repente a pareció mi hermano mayor y se creía el dueño de la casa, me pegaba y me decía que si yo le decía a mi papá él me iba a pegar más duro, yo le tenía mucho miedo y al final comenzó a tomar drogas, se ponía loco y vendía todas las cosas de la casa. Al pasar los meses se fue rumbo a EEUU y quedé sola.
Una vez una señora vecina fue a un tutelar de menores y me querían encerrar, pero yo no quería ni mi papá, al final me fui con mi hermana.
Cuando cumpli los 9 años me metieron a la casa albergue, estoy aquí desde los 9 años y estoy mejor porque ya nadie me maltrata. Ahora tengo 15 años y me siento bien de mi misma, tengo muchas ganas de seguir adelante y sacar adelante a mi familia y ayudar a mi abuela.

Anónimo (15 años – El Salvador)

Mi infancia



Hace 10 años yo tan solo era una niña, vivía sola con mi mamá porque a mi padre nunca le conocí, éramos 4 hermanos. Como mi madre se iba a trabajar mi hermano mayo comenzó a agarrar vicios, entonces comenzó a fumar drogas y esnifar pegamento, cuando llegaba a la casa nos maltrataba y nos amenazaba con que si le decíamos a mi mamá nos iba a pegar más y nosotras no decíamos nada por el miedo a que nos siguiera pegando, hasta que un día casi hiere a mi hermana mayor con un cuchillo y una vecina se metió y se lo quitó y le dijo que le iba a decir a nuestra madre lo que él nos hacía. Esa noche hablamos con mi mami, le dijimos lo que nos hacía, pero ya era demasiado tarde porque se le hizo costumbre y no le hacía caso a nuestra madre, siguió siempre golpeándonos, llegamos a grandes y era la misma historia.
Cuando yo tuve 12 años empecé a odiarlo por todo lo que hacía a mis hermanas, después se acompañó (se echó novia) y tuvo un niño, así como nos maltrataba él maltrataba a su esposa, hasta que un día llegaron dos señoras de una casa albergue invitándonos a que llegásemos a ese lugar, entonces mi hermana mayor nos dijo que en vez que estuviéramos con mi hermano nos fuésemos a ese lugar y ver si nos gustaba. Hablamos con nuestra madre y fuimos a conocer ese lugar, a mis hermanas les encantó, pero a mi me dio un poco de miedo porque pensaba que iba a dejar para siempre a mi madre.
Luego, al ver el problema de nuestra casa Coralia (la directora del centro) nos dejó ir al hogar, allí terminamos de crecer, mi hermana mayo salió y ahora estamos mi hermanita y yo. Yo estoy desde que tenía 10 años, ahora tengo 15 y sigo estudiando para poder lograr mis metas como; sacar mi carrera y poder ayudar a mi familia y a mi madre.
En abril del 2008 surgió una gran tragedia, murió mi hermano que tanto nos maltrataba, pero a pesar de eso yo sentía un gran cariño hacia él porque era mi hermano, ese día fue muy triste para nosotras porque mi madre se sintió muy mal, sola y sin ganas de seguir luchando porque era el único hijo varón de los cuatro. Nosotras la acogimos para que superase ese problema y para que siguiese adelante porque la vida sigue.
Yo estoy contenta porque estamos un poco bien, mi madre ha superado esa tristeza y sigue luchando por nosotras. Y gracias a Dios tengo una gran amiga en el albergue y nos conocemos desde que llegué aquí, somos muy buenas amigas, parecemos hermanas y la quiero mucho.

Anónimo (15 años – El Salvador)

Mi padrastro me acosa



Bueno creo que mi historia es distinta a las demás niñas, porque yo cuando era niña todo lo tenía y cuando murieron mis abuelas siento que no es lo mismo, porque ellas me cuidaban mucho.
Cuando se murió mi bisabuela en el 2006 me fui a vivir con mi mamá y con mi padrastro, y he vivido muchas cosas feas, porque él me ACOSA. Para entonces yo no tenía a alguien que me apoyara y que me escuchara como ahora que tengo a Nidia. Ella me ayuda a salir adelante y a sonreírle a la vida. Pero por dentro me siento triste, porque a las personas que he amado están muertas. Me siento completamente sola, solo deseo que mi padrastro se separe de mi mamá y yo vivir con ella y mi hermano, pero ella está completamente ciega porque prefiere a ese hombre antes que a mi.
Yo quisiera estar con ella, pero ella como que me olvida.

Anónimo (15 años – El Salvador)

Soñé que me violaban


Soñé que me violaban, también que tenía problemas con la educadora. Me gusta Pedro y Manuel, también tengo problemas con mis compañeras, a veces me pongo a pensar que me beso con Pedro y que le llamo la atención, pero a veces me pongo a pensar que no es correcto porque pienso que me dejará con la gran viola (embarazada).
A veces tengo problemas con la maestra, yo acepto que dije una mala palabra porque me salió, porque un niño me botó el pan.
Siento odio por mis maestras y educadoras, solo de metidas andan.
Y lo peor que me ha pasado es que mi mamá murió.

Anónimo (9 años – El Salvador)